Biografia

¿Qué se puede escribir a estas alturas sobre Bustamante que no se haya dicho ya cien mil veces? Entre otras cosas, que está a punto de dar el paso más importante de su carrera. Se dice pronto para quien, con sólo 25 años, atesora 11 discos de platino (y varios de oro), además de ser uno de los artistas más populares del país desde hace más de un lustro. Sin embargo, cualquiera que escuche su quinto disco sabe que habrá un antes y un después desde el día del lanzamiento de su nuevo álbum “Al filo de la irrealidad”.

Cinco discos en cinco años. Todo un repóker cuya carta más esencial está a punto de mostrarse. Doce canciones en las que Bustamante exhibe una voz pletórica. Poderosa en los graves y con unos agudos inalcanzables para casi cualquier hombre. Y llegan en un momento inmejorable. Incluso hasta los que creían que sólo sería un personaje mediático, lo tratan ya como el cantante que siempre quiso ser y como uno de los valores más sólidos del panorama musical.

“Al filo de la irrealidad” es un verdadero festival de singles. El primero, el que le da título, es una balada apasionada al borde del delirio. A excepción del algún medio tiempo (como el pegadizo “Búscame”), todo el disco alterna baladas con temas bailables, de inequívoca rítmica latina. La producción ha corrido a cargo de todo un titán, el colombiano Kike Santander, junto al cuál el propio Bustamante ha escrito dos canciones (“Como llora mi alma” y “La locura del amor”). Además de su equipo de compositores habitual, formado por Gustavo Santander y Daniel Betancourt, entre otros, cuenta con canciones del joven andaluz José Abraham y el exniño prodigio de la guitarra flamenca Rayito (que también participa como “tocaor” invitado), convertido en uno de los autores más exitosos del mundo hispano.

“Cobarde” promete ser una de las canciones más bailadas de esta temporada. O la irresistible “Desesperado”, o “No vale la pena” (cien por cien latina), o “Gitana” (con algo de banghra y mucho de r’n’b) o “Cuanto te amé” (que nos hace recordar que Bustamante fue el primer artista pop español que se atrevió a cantar un reggaeton). Hay también un bolero (“Mi consentida”) y, por supuesto, más baladas encendidas (“Como yo, pobre de él”, “Princesa mía”...) que el joven cántabro canta con su inconfundible estilo arrebatado, como quien se deja la vida en cada una de ellas.

Este es su primer trabajo junto a Kike Santander, hit maker incontestable donde los haya y productor de clásicos recientes en constante renovación sonora. Curiosamente se apellida como la capital de la tierra de la que Bustamante es uno de sus más firmes embajadores. Pero aparte de esta anecdótica coincidencia, hay algo en lo que todavía se parecen más. Tanto uno como el otro, se hicieron populares en España como personajes nacidos de la telerrealidad, mientras en América fueron vistos desde el primer día como los artistas que son. Bustamante llegó allí como cantante. Tímidamente ha conseguido ya un disco de oro en Venezuela y con “Al filo de la irrealidad” prepara su gran ofensiva trasatlántica. A principios del 2008 se publicará en toda Latinoamérica y Estados Unidos, y viajará allí antes de volver a los escenarios de nuestro país (¡tras casi dos años de ausencia!). Y bueno, qué decir del gran Kike Santander. Era ya un cotizadísimo autor y productor bastante antes de su popularidad mediática en nuestro país, y como tal siempre se le ha considerado. Tal vez, por todo ello, no había título más indicado para el nuevo álbum de Bustamante que “Al filo de la irrealidad”.