LA INCREÍBLE HISTORIA DEL PIANISTA DE LAS ESTRELLAS QUE TOCA EN CHILE - 2009/10/23
El estadounidense Arthur Hanlon acompañará esta noche a Myriam Hernández en su show en el teatro Nescafé de las Artes
LA INCREÍBLE HISTORIA DEL PIANISTA DE LAS ESTRELLAS QUE TOCA EN CHILE
El estadounidense Arthur Hanlon acompañará esta noche a Myriam Hernández en su show en el teatro Nescafé de las Artes. Aquí, cuenta como convirtió su amistad con Juanes, Ricardo Montaner, Laura Pausini, Luis Fonsi y la propia chilena en uno de los proyectos artísticos más rentables del último tiempo. (TERRA.cl)
SANTIAGO, octubre 23.- El pianista Arthur Hanlon nació en Detroit, sus padres son irlandeses y a los 6 años comenzó sus estudios de piano clásico: su genética no acusaba latinidad por ningún lado. Pero el músico se mudó a Nueva York a mediados de los 90 para estudiar piano en la Escuela de Música de Manhattan, en plena área hispana de Harlem, con el pop latino en explosiva ebullición en todo Estados Unidos.
Entonces se atrevió a dar un paso complejo y maridar su pasado con su presente: filtrar la frescura de las rítmicas latinas en la formalidad de sus estudios de piano. “Fui a ver conciertos de Luis Miguel y me impactó el ritmo y la pasión que transmitía. Después fui a ver a Paquito D’Rivera y fue lo mismo: una experiencia que cambió mi vida. Me convertí un poco en Doctor Jekyll y Mr. Hyde: tocaba Mozart durante el día y en la noche me presentaba en clubes y bares”, dice el pianista en uno de los sillones del hotel Sheraton, hasta donde llegó precisamente por ese cruce entre lo docto y lo latino: mañana y el sábado 24 será el aliado principal de Myriam Hernández en los conciertos íntimos que la chilena dará en el teatro Nescafé de las Artes. Solo los dos en el escenario. Al desnudo casi total.
Ambos se conocen desde hace un par de años, cuando se toparon en un homenaje televisivo a Marco Antonio Solís. “Ahí tocamos un dueto del tema ‘¿Dónde estará mi primavera?’ Entonces Myriam me comenzó a decir que me conocía. Que en algún lado nos habíamos visto. Yo le insistía que no y ella insistía que sí. Hasta que me dijo: ‘lo que pasa es que tengo tu disco y me ha gustado mucho’. Entonces ahí nos hicimos muy amigos, se transformó como en una prima. Luego la invité a mi casa, cociné algo y terminamos grabando un tema”, rememora Hanlon.
Su recuerdo es la génesis del disco de duetos “Piano sin fronteras”, lanzado este año y que lo alzó como un pequeño fenómeno en las listas de Billboard y en distintos circuitos artísticos de la región. “Es un disco donde soy el gringo que toca con estrellas latinas”, ilustra el músico para detallar un álbum donde aparece junto a Laura Pausini, Ricardo Montaner, Luis Fonsi, Juanes y, claro, la propia Myriam Hernández.
¿Y cómo seleccionó a los invitados? El pianista al habla: “Sólo pensé en gente que admiro, como músicos y artistas, pero también como personas. Myriam, Montaner, Fonsi, son todos grandes amigos míos. A Juanes lo conozco desde hace 10 años, compartíamos el mismo manager”.
Además, el álbum presenta a un Juanes inédito. Ni el hermanito que le canta a la paz ni el artista global que se ha devorado al mundo: el colombiano no aparece como intérprete y sólo se luce como un virtuoso guitarrista en atractiva batalla con el piano de Hanlon. “Él quería mostrarse así porque dice que la gente no tenía idea de esa faceta”, completa el norteamericano, que acaba de terminar un tour con Laura Pausini.
Pese a la fluidez con que se ha relacionado con estrellas hispanohablantes, el músico asume que fue un camino difícil. Estuvo a punto de dejar todo abandonado en la mitad de la ruta. “Nadie me creía mucho. En las primeras entrevistas me trataban de farsante porque yo expresaba mi amor por la música latina. Me decían: ‘¿qué es esto? ¿Qué propuesta nos estás vendiendo?’. Estuve golpeando muchas puertas antes de dar con un sello en Los Angeles. Incluso antes, le pregunté a mi maestro de piano en Nueva York qué hacía, cómo volcar mi amor por la música latina. Él era negro y experto en Chopin y me dijo: ‘aquí toda la gente me dice que, por ser negro, debo tocar jazz. No música clásica. Pero no, he decidido seguir mi alma’. Y bueno, fue lo mismo que yo hice”.
Claudio Vergara
Derechos Reservados Terra Networks Chile S.A