Biografia

Sería lógico asumir que a Enrique Iglesias no le queda nada por demostrar. Después de todo, el cantante nacido en Madrid y criado en Miami ha vendido 40 millones de discos en un poco más de una década, convirtiéndose en uno de los artistas más exitosos en la historia de la música popular.

Sin embargo, Enrique no es una estrella de pop común y corriente.

Por ejemplo: el cantante acaba de pasar los últimos tres años de su vida creando su nuevo disco. Tres años de viajar, escribir canciones, grabar, borrarlo todo y empezar otra vez, sin detenerse, hasta estar completamente seguro de que su visión ha sido representada fielmente.

Ahora, el sueño se ha hecho realidad.

Titulado "Insomniac", una referencia risueña a las noches en vela y la personalidad obsesiva de Enrique, el disco es claramente el proyecto más ambicioso de su carrera.

"Cuando empecé este proyecto, no estaba seguro del sonido que estaba buscando", cuenta Enrique mientras desayuna en un lujoso hotel de Beverly Hills. "Lo que sí sabía es que quería comenzar con un repertorio importante. En mis discos anteriores, empecé siempre con unas doce canciones. Esta vez, compuse entre 40 y 50".

Enrique también invirtió mucho tiempo pensando las cualidades específicas del sonido de este proyecto. Se preguntó si sería necesario incursionar en el estilo del hip-hop y la electrónica-- que hoy por hoy parecieran ser un requisito imprescindible para la aceptación comercial.

"Al principio quise hacer un disco que fuera bien cool", se sincera. "Pero después me dije: 'al diablo con eso. No quiero tomarme a mí mismo demasiado en serio'. La verdad es que yo quiero escribir canciones que me gusten a mí. Es así de simple".

Así empezó la odisea de tres años con escalas en Miami, Los Angeles y Suecia, y la contribución de reconocidos productores como Sean Garret, Max Martin, Kristian Lundin, Mark Taylor & Paul Barry y Anders Bagge.

"Cuando estoy grabando un disco, trabajo de noche", dice Enrique. "Así que básicamente he pasado los últimos tres años de mi vida trabajando de noche y durmiendo de día. He sido hiperactivo durante toda mi vida. La palabra insomne fue lo primero que se me vino a la cabeza cuando pensé en un posible título para el disco".

Algunas de las canciones más fuertes del disco son "Push", una colaboración con sabor a hip-hop con el rapero Lil' Wayne, así como "Ring My Bell", un tema atmosférico que Enrique compuso en Los Angeles junto a uno de sus socios favoritos, el compositor sueco Kristian Lundin (Savan Kotecha también colaboró en este tema).

"Hay momentos en la vida en que uno se resbala, y como por casualidad, descubre cosas que lo cambian para siempre", dice Enrique en su estilo típicamente tranquilo y desprovisto de cualquier pretensión. "Eso es exactamente lo que me pasó con 'Ring My Bell'. No fue un cambio dramático, pero el clima de esa canción cambió mi idea de lo que debería ser este disco en su totalidad".

"Con la grabación de 'Push' pasó algo muy parecido", agrega. "Había experimentado antes con las innovaciones del hip-hop, pero nunca me sentí del todo cómodo con eso. Esta vez, fue completamente distinto. Por cierto, no hay una canción en este disco en la que yo esté tratando de ser alguien que no soy".

Mientras Enrique continuaba con su búsqueda personal de experimentación y descubrimiento, "Insomniac" pasó por una metamorfosis.

"Si hubieras escuchado el disco hace dos años, no tenía nada que ver con lo que es hoy", dice.

En su encarnación final, "Insomniac" contiene doce canciones en inglés y tres en español. 20 temas adicionales fueron grabados durante estas interminables sesiones, pero fueron abandonados al no cumplir con los estrictos requisitos de Enrique para este disco.

"Podría haber lanzado un segundo disco si quería", explica. "Pero no creo que esas canciones lleguen a ver la luz del día". Agrega: "Por algo las llaman b-sides o "lados B". Porque no deberían estar en un disco".

Nacido en 1975, Enrique vivió la vida de un adolescente normal mientras crecía en la ciudad de Miami. Sin que sus padres lo supieran, comenzó a escribir y grabar canciones, y vendió su primer demo bajo el seudónimo de un supuesto cantante centroamericano llamado Enrique Martínez. Sólo empezó a usar su nombre verdadero una vez que había conseguido un contrato con la disquera de música regional mexicana Fonovisa.

Grabado en español, su disco debut tiene su nombre como título y logró vender más de un millón de copias durante los primeros tres meses de su lanzamiento (hasta el día de hoy, ha vendido siete millones). En 1997, su segundo disco, "Vivir", entró al Top 40 estadounidense y fue promocionado a través de la primera de muchas giras mundiales con un alto nivel de producción.

En sólo tres años, Enrique se convirtió en el cantante de habla hispana más popular del mundo. 16 de sus canciones alcanzaron el primer puesto de la lista de canciones latinas de Billboard, más que cualquier otro artista en la historia de la música.

A esta altura, Enrique estaba listo para expander su público más allá del mercado latino. Lanzado en 1999, "Enrique" fue su primer disco en inglés, y el primero grabado para Interscope. Incluía los éxitos "Bailamos" (We Dance), "Rhythm Divine", "Be With You" y "Could I Have This Kiss Forever", un dúo con Whitney Houston. En los Estados Unidos, fue certificado disco platino dos veces, y millones de personas vieron a Enrique durante el entreacto del Super Bowl del año 2000.

"Enrique" fue certificado disco de oro o platino en 32 países. Eventualmente, el cantante sería reconocido como el artista internacional más popular en la India.

Después llegó "Escape”, que incluía los éxitos "Hero" y "Escapar", consagrando a Enrique como una superestrella en Europa al vender 10 millones de copias en ese continente. Tanto el disco como la canción del mismo nombre ocuparon simultáneamente el primer lugar en las listas de discos y canciones en Inglaterra.

"Quizás", la cuarta producción en español de Enrique, lo estableció como uno de los pocos artistas que lanzaron un disco multi-platino en inglés ("Escape"), seguido por un disco multi-platino en español ("Quizás"). Los éxitos continuaron en 2003 con el lanzamiento de "7", su séptima producción, preparando el terreno para la odisea artística que culmina ahora con "Insomniac".

"Nunca sufrí tanto grabando un disco", cuenta Enrique con una carcajada. "Para mí, fue un viaje en el cual me encontré a mí mismo".

"No diré que éste es mi mejor disco, o el mejor producido, o el que tiene las mejores canciones", concluye. "Pero una cosa sí es cierta. Me entregué completamente al proceso artístico de este disco - con alma y corazón".